Parto

Síntomas del parto que se avecina: ¿cuales son los primeros avisos?

Hacia el final del embarazo aumenta la atención que prestamos a los posibles síntomas del comienzo del parto. Los dos principales son el comienzo de las contracciones y la ruptura de aguas. Veámoslos.

¿Cuándo podemos esperar los síntomas?

La fecha de nacimiento generalmente es estimada por el ginecólogo desde el primer día del último período menstrual. Rara vez un niño nace el día exacto (solo 4 de cada 100 casos). Y solo el 70% de las mujeres dan a luz dentro de los 10 días de la fecha de parto prevista.

La mayoría de los nacimientos ocurren entre la 37ª y la 41ª semana de gestación. En ese período, el parto puede comenzar como un fogonazo. Quizás ocurra una ruptura repentina de aguas o bien comiencen las contracciones sin haber sentido advertencia previa en días anteriores.

En otros casos, la futura madre puede sentir alguna sensación particular que la alerte; y en el mejor de los casos sabrá identificarla. Estate alerta pero tranquila, pues aún no hay prisa. A menudo, estos signos pueden aparecer antes del inicio efectivo del trabajo de parto; unos días o incluso semanas antes.

Estos avisos podrían ser las  “falsas contracciones“, la pérdida del tapón mucoso o la reducción de los movimientos del niño percibidos.

Las falsas contracciones o contracciones irregulares también reciben el nombre de contracciones de Braxton Hicks. La diferencia con las verdaderas o contracciones de parto consiste en el hecho de que no son regulares, ni particularmente dolorosas, y disminuyen en unas pocas horas o desaparecen de repente.

Ya cerca del nacimiento, las contracciones de parto se llamarán prodrómicas, o pródromos directamente; son contracciones que preparan el útero para el momento del nacimiento.

El tapón mucoso

También la pérdida del tapón mucoso indica la proximidad del “gran momento”. Durante el embarazo el cuello uterino está protegido por una sustancia gelatinosa que aísla la cavidad uterina del entorno externo. Antes del parto este tapón se desprende en forma de pérdida de consistencia gelatinosa, incolora y, a menudo manchada de sangre.

La pérdida del tapón podría preceder al comienzo del trabajo de parto en algunas horas o incluso una semana.

Continúe monitorizando regularmente los movimientos de su niño y contacte a su obstetra o ginecólogo si nota algún cambio en la norma.

Para profundizar: Recuento de los movimientos fetales

Los síntomas reales del parto

Son 2 principalmente: la ruptura de las aguas y las contracciones verdaderas.

Mientras que en el primer caso, difícilmente podemos cometer un error, en el segundo, una mujer primeriza puede confundir las falsas contracciones con las prodrómicas y acudir al hospital con la esperanza de ver y abrazar pronto a su pequeño… y ser mandada de vuelta a casa por “ser demasiado pronto”.

Las verdaderas contracciones son las que facilitan la dilatación del cuello uterino: son regulares, rítmicas y dolorosas.

Se vuelven progresivamente más frecuentes y más intenaos. Es bueno ir al hospital cuando hace al menos una hora de su comienzo, aparecen cada 5 minutos y aumentan en intensidad.

La ruptura del aguas es la ruptura de las membranas que contienen líquido amniótico.

Se puede manifestar como un flujo importante repentino o descender como una corriente continua. Por lo general, sucede con el parto ya iniciado o bien puede darse antes de arrancar el trabajo de parto.

En este caso, es bueno ir inmediatamente al hospital porque la perforación del saco amniótico conlleva un riesgo de infección y pudiera ser necesario administrar terapia con antibióticos.

En otros casos, la ruptura de las membranas puede ser inducido artificialmente por la comadrona u obstetra, con un gancho muy fino (amniotomo) o directamente con los dedos, para favorecer el derrame de líquido amniótico y acelerar el nacimiento del niño.


Comentarios