Parto

Como favorecer un trabajo de parto natural

Se entiende por “parto natural” un parto fisiológico, en el que no se requiere intervención del ginecólogo, y la comadrona ayuda y da apoyo a la mamá en el nacimiento de su bebé, sin inducción alguna al parto ni intervención instrumental.

El cuerpo de la mujer es, junto al propio bebé, el único que decide cuándo es el momento correcto para el parto. Las mujeres deben ser conscientes y confiar en la capacidad de su cuerpo de dar a luz al bebé que llevan en su útero.

Hoy en día, el embarazo y el parto han sido medicalizados; ya no resultan un proceso natural.

Efectos del parto inducido medicamente

Las estadísticas muestran que un trabajo de parto natural, sin intervención médica como rotura de aguas (amniorrexis), estimulación con oxitocina o cesárea programada, lleva a ahorrarse dificultades durante el parto.

Una estimulación al parto frecuentemente conduce a un alumbramiento lento, dificultoso y en último término a una cesárea.

Cabe recordar que, aunque hoy en día el parto por cesárea es una operación de rutina, sigue siendo una operación quirúrgica. Así pues, si la naturaleza ha creado el parto natural como modo de dar a luz, ¿por qué asumir los riesgos propios de una operación?

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) conviene seguir las siguientes directrices, recogidas en sus “Recomendaciones para el parto”, de 1985.

El proceso de parto no debe ser inducido por comodidad: la inducción del trabajo de parto debe reservarse solo para determinadas situaciones, por indicación médica específica. Ninguna región debería tener una tasa de partos inducidos mayor al 10%”. Nota de prensa completa

De producirse, la inducción al parto debería producirse cerca de la semana 41. Según investigaciones de la Escuela de Medicina de la universidad de Rochester (USA), “ por cada 25 partos inducidos alrededor de la semana 39 de gestación, se dan al menos 2 cesáreas que pudieran haberse evitado en beneficio del parto natural”.

Los resultados de la misma investigación han llevado a los investigadores a sugerir que será pues oportuno iniciar el parto de manera natural y recurrir a intervención quirúrgica sólo cuando los riesgos para madre o hijo superen los beneficios (fuente: La Stampa.it)

Para que un parto resulte natural, no deben utilizarse ni fármacos ni intervenciones instrumentales.

Para profundizar: El Parto Inducido

Estimulación natural del parto

¿¡Y cuando todo sigue en calma?! Si, llegada la fecha prevista del parto, no sucede nada, las madres están deseosas de probar métodos naturales para arrancar el parto y animar a su bebé a nacer.

La inducción o estimulación natural es una muy buena alternativa que todas las mujeres deberían probar, animadas y guiadas por su comadrona y ginecólogo. La mayoría de remedios naturales de inducción no causan efectos colaterales en la madre ni en la salud del bebé.

¿Cómo favorecer un parto natural?

Afinamiento y maduración del cuello del útero

El aceite de Onagra actúa de modo similar a las prostaglandinas, afinando y suavizando el cérvix.

Aceite de Onagra en cápsulas (Evening Primrose Oil): 2-3 cápsulas en el fondo de la vagina, 2 o 3 veces al día. También se pueden tomar las cápsulas por vía oral en las últimas 4 semanas de embarazo.

Dosificación: 3 cápsulas de 500mg al día la primera semana (la 36) y 2000 mg al día las últimas 3 semanas.

Según algunos estudios, la utilización de aceite de Onagra aumenta la cantidad de mensajes bioquímicos que provocan el inicio del parto. Sin embargo las evidencias encontradas no son definitivas respecto a este efecto favorecedor.

Arrancar las contracciones

  • Aceite de Ricino: Puedes preparar un cóctel de aceite de ricino, y tomarlo por la noche, antes de acostarte, durante 3 noches seguidas:
    20 ml de aceite de ricino
    2-3 gotas de aguardiente
    jugo de albaricoque

El aceite de ricino actúa como estimulante intestinal y favorecería las contracciones en el útero por irritación. Sé prudente con la cantidad pues en ningún caso debe llegar a provocarte diarrea y el riesgo de deshidratación consecuente.

  • Estimulación de los pezones: la estimulación de los pezones ayuda en la producción de oxitocina. Puede hacerse manualmente por la misma mujer, por su pareja, o bien por succión si ya tienen un bebé lactante. También podría usarse el sacaleches para favorecer esta estimulación.

El modo de proceder será el de frotar los pezones intensamente durante 1 minuto. Luego descansar por 2 o 3 minutos y retomar la estimulación. Mantén esta dinámica durante 1 o 2 horas.

  • Compresas calientes: la aplicación de compresas calientes sobre el pecho, o directamente un chorro de agua bien caliente, estimula la producción natural de oxitocina.
  • Sexo: las contracciones del útero que se producen durante el orgasmo pueden contribuir a arrancar un trabajo de parto natural. Además, el esperma contiene prostaglandinas naturales, que afinan y maduran el cérvix o cuello del útero. Después de las relaciones sexuales, te recomendamos no levantarte de inmediato sino quedarte tumbada e incluso levantar la pelvis para que el esperma llegue al cérvix.
  • Desgarro de membranas: es un método invasivo que puede llevar a cabo la comadrona. En esta maniobra, la comadrona introduce sus dedos por vía vaginal y separa el cérvix de las membranas provocando un desgaste de las mismas. Se repite el movimiento pausadamente, por lo menos durante 5 minutos. La Organización Mundial de la Salud recomienda el desgarro de membranas para reducir la utilización de fármacos para inducción. Es una maniobra bastante simple, aunque puede tener alguna pequeña complicación de sangrado vaginal.
  • Masaje cervical: Se introducen los dedos en la vagina hasta alcanzar el cérvix y se aplica una suave y delicada frotación durante unos 30 minutos.
  • Agujas de acupuntura: Hay varios puntos del cuerpo que, estimulados con el pulgar o el codo, pueden inducir el parto. El siguiente es uno de ellos:

Usando los dedos, mide cerca de 4 dedos por encima del tobillo. Ejerce una pequeña presión sobre este punto durante cerca de un minuto. Sabrás si es el punto correcto porque debería empezar a sentirse blando al tacto. Pellizca el tejido entre el pulgar y el índice y 4 dedos por encima del hueso del tobillo.

  • Fitoterapia: Prepara una tisana por la mañana y toma pequeños sorbos durante todo el día; no añadas azúcar pero si te resulta demasiado amarga, un poco de miel puede ser la solución. Ingredientes:
    • 1 L de agua
    • 1 bastoncillo de canela
    • 10 clavos de olor
    • 1 raíz pequeña de jenjibre
    • 1 cucharadita de verbena
    • Reservar la verbena y llevar el resto a ebullición a fuego lento durante 10 minutos. Sacar del fuego y añadir la verbena.
    • Enfriar y colar antes de tomar.
  • Os aconsejamos, para todo el embarazo, el té de hojas de Frambueso (Red Raspberry Leaf Tea).

Preparar un cacito de agua hirviendo y añadir dos pellizcos de hojas secas. Dejarlas infusionar durante 10 minutos, luego colarlas y endulzarlo con miel.

Tomar una taza al día en el segundo trimestre y tres tazas al día en el último mes.
El té de hojas de Frambueso tonifica el útero haciendo que las contracciones sean más eficaces.

Os aconsejamos junto a vuestra comadrona que, si deseáis estimular el parto con alguno de estos remedios naturales, comencéis por la mañana después de un sueño reparador y un desayuno ligero.

¡Feliz parto natural!

Fuentes:

http://www.gentlebirth.org/archives/natinduc.html
http://www.cefcares.org/doula/notes/induce.html

www.saperidoc.it
www.pregnancy-period.com


Comentarios