Embarazo Semanas de embarazo

Semana 24 de embarazo

En la semana 24 de embarazo tu bebé continúa ganando peso. La barriga crece y podría ser el momento justo para empezar a informarte sobre la lactancia.

Peso y medidas en la semana 24





Mes 6° mes
Edad del feto de 23+0 a 23+6
Longitud del feto 28,9 cm
Peso del feto 565 gramos
Aumento de peso +7,5 kg

¿De cuántos meses son las 24 semanas de embarazo?

En la semana 24 estás en el sexto mes de embarazo.

Cómo cambia tu cuerpo

Contracciones de Braxton-Hicks

El útero tiene ahora la medida de una pelota de fútbol, y se encuentra aproximadamente entre 2,5 y 5 cm por encima del ombligo.

Estos días podrías empezar a sentir que te falta un poco el aire, y seguir teniendo contracciones de Braxton Hicks (indoloras y no regulares, a diferencia de las reales que anuncian el parto). Estas contracciones sirven para aumentar el suministro de sangre a la placenta y preparar la musculatura del útero para el parto.

Estas contracciones no tienen ningún efecto sobre el bebé, así que no te preocupes. Para aliviar la incomodidad, cambia de posición, masajea tu estómago o toma un baño tibio.

Ojos más sensibles

La retención de líquidos, que puede causar hinchazón de pies y tobillos, es muy común entre los síntomas de la semana 24 de embarazo.

Además, puedes sentir la vista menos nítida y los ojos podrían estar más secos y sensibles, hasta el punto de no poder llevar lentes de contacto.

Aunque estos síntomas tenderán a resolverse después del parto, aún deben informarse al oftalmólogo o al médico. A veces, de hecho, las alteraciones visuales y la hinchazón (sobre todo si es repentina o si afecta al cuello, la cara o el contorno de los ojos) pueden ser signos de preclamsia, una complicación del embarazo asociada a un aumento de la presión arterial.

¿Te estás informando sobre la lactancia?

La lactancia materna aporta innumerables beneficios para la madre y el bebé: por ejemplo, reduce el riesgo de cáncer de mama, permite recuperar la forma más rápidamente después del parto y protege al recién nacido de infecciones potencialmente peligrosas.

Sin embargo, si por motivos personales o de salud decides utilizar leche de fórmula, es importante que tu entorno te apoye en tu elección.

En ambos casos, el consejo es comenzar a informarse bien de la mano de profesionales (hospital, consultorio, asociaciones de obstetras) o de una asesora de lactancia que pueda apoyarte, especialmente en los primeros meses después del nacimiento del bebé.

Cómo crece el niño

Mide unos 29 centímetros de largo, del tamaño de un nabo, y pesa unos 570 gramos.

Llega la grasa

Tu pequeño continúa aumentando de peso para el crecimiento de músculos, huesos y órganos, y para el almacenamiento de grasa, que se utilizará para mantener la temperatura corporal fuera del útero. Mientras tanto, el líquido amniótico le proporciona todo el calor que necesita y la pelusa que cubre su cuerpo ayuda a conservarlo.

Se prepara para respirar

Los pulmones han comenzado a producir una sustancia imprescindible para su correcto funcionamiento, que se denomina surfactante. Las fosas nasales también están casi listas para abrirse y, a partir de la próxima semana, tu bebé comenzará a inhalar pequeñas cantidades de líquido amniótico, entrenándose en la respiración.

Si el parto es prematuro

En algunos casos, afortunadamente no muy frecuentes, puede ocurrir que el embarazo finalice antes de la semana 37, es decir, cuando el feto aún no ha alcanzado la maduración completa: hablamos entonces de parto prematuro. Cuando esto sucede, el bebé es inmediatamente trasladado a la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) y alojado en una incubadora (una especie de «útero artificial» que sirve para mantener la temperatura constante) donde permanecerá hasta que haya completado el desarrollo y alcanzó un peso adecuado.

Trata de no alarmarte: solo el 7% de los embarazos terminan en parto prematuro. Además, gracias a los avances de la medicina moderna, la supervivencia de los prematuros es mucho mayor que en el pasado y aumenta con el paso de las semanas. Sin embargo, si desea sentirse más sereno, puede comenzar preguntando sobre los hospitales cercanos con una sala de UCIN.

Además, recuerda que hay algunos buenos comportamientos que pueden ayudar a prevenir un parto prematuro, como evitar fumar en exceso y el estrés. Consulta a tu ginecólogo de inmediato si tienes alguna infección vaginal o urinaria.

Sabes que…

Durante mucho tiempo, se aconsejó a las madres miopes que no amamantaran, para evitar el deterioro de la visión. Hoy, sin embargo, sabemos que no hay conexión entre la lactancia materna y el empeoramiento de la miopía. Los cambios en la visión que ocurren durante el embarazo (y que a veces pueden continuar durante la lactancia) son de hecho temporales, porque están relacionados con cambios hormonales.

Para papá

Recuerda hacerle muchas fotos a tu pareja con la barriguita: a tu bebé también le encantará mirarlas cuando sea mayor. Alternativamente, podéis reservar una sesión de fotos profesional: será una experiencia maravillosa para compartir juntos.

Controles y pruebas a realizar

Curva de carga de glucosa

Esta prueba, también llamada curva glucémica, se realiza entre la semana 24 y 28 del embarazo y se utiliza para evaluar el riesgo de que la futura madre desarrolle diabetes gestacional. La prueba consiste en la realización de tres muestras de sangre, que servirán para medir el azúcar en sangre (es decir, la cantidad de azúcar en la sangre) tanto en ayunas como una hora y dos horas después de tomar una bebida que contenga 75 gramos de glucosa.

Es importante recalcar que la curva de glucosa en sangre no es una prueba de rutina, se realiza solo en presencia de factores de riesgo para esta enfermedad.

Consejos para la semana semana 24 de embarazo

Para evitar forzar demasiado la vista, trata de no pasar demasiado tiempo frente a la pantalla de tu celular, computadora o televisor y usa una buena fuente de luz cuando leas. En caso de sequedad, prueba un colirioa, lubricantes o lágrimas artificiales: tu oftalmólogo podrá recomendarte productos que sean seguros incluso durante el embarazo.

Si tienes que realizar  la prueba de glucosa en sangre recuerda llevar un libro o unos auriculares para escuchar algo de música: te serán útiles para pasar la espera. Si, por el contrario, te preocupa que el sabor demasiado dulce de la solución de glucosa te pueda sentar mal, bébela a pequeños sorbos y pregunta al profesional sanitario si puedes chupar una rodaja de limón inmediatamente después. A raíz de los cambios sanitarios derivados de la Pandemia mundial, esta prueba se está realizando a través del análisis de sangre.

En esta etapa del embarazo es bastante normal sufrir calambres en las piernas, sobre todo durante la noche. Para aliviar el dolor, masajea los músculos de abajo hacia arriba. También hay algunos ejercicios recomendados para prevenirlos. Aquí hay uno que puedes hacer todos los días por la mañana o antes de acostarte.

Ejercicio de estiramiento

  • Dobla y endereza el pie 30 veces
  • Luego gira el pie 8 veces en una dirección y 8 veces en la otra
  • Repite todo con el otro pie.