Embarazo Semanas de embarazo

Semana 7 de embarazo

En la séptima semana de embarazo, puede que tu aspecto no sea muy diferente al habitual, pero se están produciendo importantes cambios en tu interior. Tu bebé está creciendo y desarrollándose a un ritmo extremadamente rápido, recibiendo de ti todo el alimento y la energía que necesita.

Peso y longitud a las 7 semanas

Mes 2° mes
Edad gestacional 6+0 a 6+6
Longitud fetal 5-9 mm

¿Cuántos meses tienen las 7 semanas de embarazo?

En la séptima semana estás en la mitad del segundo mes de gestación.

Cómo cambia tu cuerpo

Cada embarazo es único

En la séptima semana, algunas futuras madres no muestran ninguna diferencia particular en su aspecto. Otros, sin embargo, pueden empezar a notar algunos kilos de más o, en el caso de las náuseas intensas, una pérdida de peso. A este respecto, es bueno recordar que no hay dos embarazos iguales y que, para mayor serenidad, siempre es mejor evitar hacer demasiadas comparaciones con otras futuras madres.

Náuseas, ¿qué hacer?

El cansancio, la hinchazón y las ganas frecuentes de orinar son algunas de las molestias que suelen caracterizar esta etapa del embarazo. Otros síntomas comunes son el estreñimiento y el dolor en la parte baja de la espalda (el llamado lumbago), mientras que algunas futuras madres pueden experimentar una mayor sensibilidad a los olores y un desagradable sabor metálico en la boca.

Sin embargo, la dolencia más típica son las llamadas náuseas matutinas, que se denominan así porque suelen producirse sobre todo al despertarse después de una larga noche de ayuno: por este motivo, puede ser útil tener un tentempié cerca de la cama (preferiblemente uno seco, como galletas o palitos de pan) para picar antes de levantarse.

En general, el consejo es seguir una dieta sana y equilibrada, haciendo cinco o seis comidas pequeñas al día: desayuno, comida, cena y dos o tres tentempiés. Si la ingesta de líquidos es un problema, lo mejor es beber entre las comidas y a pequeños sorbos (puedes probar con agua con gas, pero evita el agua tónica).

Por último, algunas futuras madres encuentran alivio en el consumo de jengibre (en forma de infusiones o galletas), mientras que otras combaten la sensación de asco añadiendo una rodaja de limón al agua, chupando cubitos de hielo o polos o usando pulseras de acupresión (pulseras contra las náuseas).

Si las náuseas y los vómitos son muy frecuentes e interfieren con la alimentación normal, es importante consultar al médico, ya que podría ser una condición potencialmente peligrosa para la salud de la madre y del bebé.

Anemia leve

En esta fase del embarazo, el ritmo cardíaco se acelera entre 8 y 16 latidos por minuto, para bombear más sangre al útero y proporcionar al bebé todo el alimento y el oxígeno que necesita. Al mismo tiempo, el volumen sanguíneo también aumenta: por término medio, de los 5,5 litros iniciales se pasa gradualmente a unos 7 litros. Este aumento del volumen sanguíneo provoca una hemodilución, es decir, un aumento de la parte líquida de la sangre. Por ello, es frecuente que las mujeres embarazadas sufran una ligera anemia, lo que se denomina anemia fisiológica: por eso los análisis de sangre pueden mostrar valores inferiores a los de referencia.

Cómo crece el niño

Su bebé mide entre 5 y 9 milímetros, aproximadamente el tamaño de un arándano, y pesa alrededor de medio gramo.

Un pequeño frijol… ¡creciendo!

¿Cuántas futuras madres llaman a su bebé «frijolito» después de verlo en la primera ecografía? De hecho, su forma se asemeja a la de una pequeña judía. Sin embargo, tu bebé está creciendo rápidamente y cuadruplicará su tamaño en las próximas 4 semanas.

Aunque a estas alturas no parece un bebé, ¡el trabajo avanza! Las fosas nasales y los labios empiezan a aparecer, y dentro de la boca se forman la lengua y las yemas de los dientes, mientras que los ojos se desplazan hacia la parte delantera de la cara.

Gran corazón

Durante estos días, continúa la formación y el desarrollo de todos los órganos principales. Las cavidades del corazón son ahora cuatro, como las de un adulto. Una ecografía transvaginal (es decir, que se realiza introduciendo la sonda en el interior de la vagina) mostrará los latidos del corazón, que normalmente tienen una frecuencia de unos 90-110 latidos por minuto. También han aparecido los contornos de los órganos sexuales, pero aún no es posible determinar si será un niño o una niña mediante una ecografía.

Un poco de gimnasia

Las extremidades son más evidentes y, como novedad esta semana, se pueden ver los inicios de las manitas y los pies. Tu bebé ya está activo y mueve sus bracitos y piernas. Sin embargo, todavía es demasiado pequeño para que lo sientas. Si es tu primer embarazo, probablemente tendrás que esperar hasta la semana 20 de gestación. Si no es así, es posible que puedas sentir los primeros movimientos del bebé entre la semana 16 y la 18.

Sabes que…

Los primeros movimientos de tu bebé serán similares a una especie de parpadeo o pequeñas burbujas en el vientre. Al principio será difícil distinguirlas de las deposiciones normales, pero con el tiempo se volverán más definidas y reconocibles.

Para papá

  • Hablemos del sexo durante el embarazo: ahora que tu pareja espera un bebé, puede que te sientas un poco indeciso y no sepas cómo comportarte. Intenta compartir con ella tus miedos y deseos. Mantener el diálogo abierto es esencial para permanecer juntos y experimentar una intimidad plena.
  • En general, las relaciones sexuales durante el embarazo no están prohibidas (salvo que haya complicaciones o problemas particulares), sino que incluso se recomiendan: además de reforzar el vínculo entre la pareja, favorecen el bienestar físico y psicológico de la futura madre y el padre. En cualquier caso, si tiene alguna duda o pregunta sobre su situación concreta, no dude en ponerse en contacto con su ginecólogo.

Controles y pruebas a realizar

o    Ecografía del primer trimestre

Entre la séptima y la decimotercera semana de embarazo se suele realizar la ecografía del primer trimestre, también conocida como ecografía de datación porque permite determinar con mayor precisión el día de la concepción y, por tanto, la fecha prevista de nacimiento (DDP). Con este examen, podrás ver la cámara gestacional y un hermoso «punto»: ¡tu bebé!

o    Elección de ginecólogo o matrona

¿Ya ha decidido a quién va a ver durante su embarazo? Esta elección es muy importante para que puedas disfrutar de tu viaje hacia la maternidad con confianza y seguridad. Si no tiene ninguna enfermedad o factor de riesgo en particular, puede optar por un seguimiento por parte de una matrona, ya sea de forma privada o en un centro de asesoramiento familiar o en un ambulatorio del hospital. Sin embargo, en el caso de un embarazo de alto riesgo, la matrona debe estar necesariamente acompañada o sustituida por un ginecólogo.

o    Reducir el riesgo de aborto

Si tienes menos de 40 años, tienes una probabilidad muy alta de tener un bebé sano. Desgraciadamente, 1 de cada 6 embarazos en esta fase del embarazo se interrumpe espontáneamente. Cuando la pérdida del bebé se produce en las primeras 23 semanas de embarazo, se denomina aborto espontáneo: en la mayoría de los casos, sin embargo, esta situación se produce a las 10-11 semanas.

Si esto ocurre, es importante no sentirse culpable. Hay varias causas, pero la principal son las anomalías cromosómicas o genéticas del feto, que no tienen relación directa con el comportamiento de la futura madre.

Sin embargo, para reducir el riesgo de aborto, puedes empezar a adoptar algunos buenos hábitos desde el principio, como por ejemplo

  • dejar de fumar;
  • evitar el alcohol y las drogas;
  • cuidado con las infecciones y las intoxicaciones alimentarias.

Consejos para la séptima semana de embarazo

  • Para combatir la hinchazón abdominal, puedes probar una tisana a base de semillas de hinojo, cardamomo, comino y anís estrellado. Otro consejo es hacer comidas ligeras y frecuentes, masticar despacio y evitar el café y las bebidas alcohólicas.
  • Si tienes la tentación de beber menos líquido para reducir las ganas de orinar, no es una buena idea porque favorece el estancamiento de la orina y abre la puerta a las infecciones urinarias. Por eso, aunque orines con frecuencia, es importante que bebas mucho para que tus riñones funcionen correctamente.
  • El embarazo tiende a complicar el estreñimiento, especialmente en las mujeres que ya están predispuestas, porque los cambios hormonales provocan una ralentización de la motilidad intestinal. Intenta beber a menudo, aumentar la ingesta de fibra y no reprimir las ganas de evacuar. La actividad física también es una ayuda importante: incluso un simple paseo de 30 minutos al día no sólo le mantendrá en forma y mejorará su estado de ánimo, sino que también ayudará al tránsito intestinal.
  • Si has empezado a sufrir dolor de espalda, aplica una compresa caliente sobre la parte dolorida y masajea la zona con los nudillos de los dedos. Evita llevar zapatos demasiado altos o demasiado bajos (como las zapatillas de ballet) y apúntate a una clase de yoga o de gimnasia suave para fortalecer los músculos de la espalda y mejorar la postura.