Bebé Lactancia

El eructo del recién nacido. ¿Debe hacerlo siempre? ¿Cómo ayudarle?

Te va a sorprender que un bebé tan pequeñín sea capaz de hacer tales eructos, ¡con los que a veces incluso se asusta! Te acostumbrarás 😉

Los bebés lactantes, ya sea por lactancia materna o con biberón, a menudo tragan aire durante la succión y se acumula en la parte superior de su diminuto estómago.

Es este aire el que provoca el eructo típico de los bebés, que tratamos de provocar tan pronto como termina la toma, apoyando al recién nacido en el hombro.

¿Cómo debe ser el eructo del recién nacido?

Un eructo (o varios..) no es más que la expulsión de burbujas de gas desde el estómago hacia la boca. A veces sucede que con el eructo también se arrastra una pequeña parte del contenido del estómago, parte de la la toma recién ingerida, a la que llamamos regurgitación, en los lactantes.

¿Por qué los niños necesitan eructar?

Cuando las burbujas de gas permanecen atrapadas en el estómago del bebé, pueden causar una sensación de llenazón y malestar, lo que puede causar incluso dolor…y llanto. Los niños usan el llanto como método para comunicar cualquier sensación o emoción, lloran si están cansados, hambrientos, mojados o aburridos, por lo que puede ser difícil distinguir el llanto causado por el aire acumulado en el estómago. Por esta razón, los pediatras recomiendan ayudar al niño a deshacerse del aire con el eructo, al acabar la toma.

¿Porque su estómago se llena de burbujas de aire?

Hay tres causas principales:

  1. Ingestión de aire durante la alimentación. Esto sucede sobre todo en los niños alimentados mediante leche artificial, porque tienden a comer más rápido y, en este caso, es bueno comprobar que los orificios de las tetinas no sean demasiado grandes.
  2. La digestión de algunos alimentos provoca más gases que otros y esto también se origina a partir de los alimentos que consume la madre que amamanta. Si la madre come frijoles y verduras como el brócoli, la coliflor, el repollo y las coles de Bruselas, o si toma bebidas gaseosas, puede causar más gases en la barriga del bebé.
  3. Si un bebé amamantado tiene una intolerancia a un determinado alimento incluido en la dieta de la madre, o a un tipo de leche de fórmula, su cuerpo puede reaccionar generando más gases.

Cuando eructar

Los pediatras suelen recomendar provocar el eructo durante las pausas de la alimentación y también al acabar. Por ejemplo, suele indicarse al cambiar de un pecho al otro.

Las mejores posiciones para ayudarle

Hay dos posiciones principales para eructar. Una de ellas es la clásica con el niño apoyado en el hombro. La alternativa es mantener al niño cogido por las axilas, sentado sobre nuestras rodillas, inclinándolo un poco hacia delante y hacia los lados alternativamente para facilitar que las burbujas se vayan deslizando hacia arriba. Elige la posición que más cómoda te sea, o la que más ayude a tu bebé a eructar.

Apoya la barriga del niño contra tu hombro, masajéale la espalda o dale golpecitos suaves. Si el eructo no llega después de 5 minutos, significa que no lo necesita (el aire habrá salido discretamente o bien no se ha acumulado al comer).

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En cualquier caso, te recomendamos mantener siempre un babero a mano para limpiar las muy comunes regurgitaciones.


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