Parto

Posiciones para el trabajo de parto

A pesar de que la posición más común para dar a luz es la de la mujer tumbada en la cama u otra superficie, existen otras posiciones para ayudarte a traer al mundo a tu bebé. Algunas mujeres lo hacen de pie, solas, otras sentadas, ayudadas por su familia ¿Qué otras posiciones existen para el parto de tu bebé? ¿Cuales son sus ventajas e inconvenientes? El conocimiento siempre será una ventaja.

Comience este artículo diciendo algo que parecerá una locura para muchos de ustedes: el dolor durante el parto es importante, debe estar allí, porque actúa como una protección para nuestro cuerpo. Existe un sistema que hace que la mujer, de acuerdo con el dolor que siente y su entidad, se comporte de modo concreto, modulando la posición, la producción de hormonas, la respiración y todas estas cosas que permiten que su parto continúe de la mejor manera.

La respuesta fisiológica al dolor es el movimiento ya que permite asumir las posiciones más antálgicas y éstas también llevarán a reducir el estrés del niño. Por lo tanto, será el niño el que sugestione a la madre para adoptar una  posición y permanecer en ella, porque esa en concreto conseguirá que las contracciones regulares continúen y que él pueda encontrar el camino para nacer.

Así pues, cada posición ayudará a la madre a manejar su dolor y al niño a venir al mundo ¡Vamos a ver algunas en detalle!

Posición de parto, tendida sobre un lado.

Técnicamente se llama posición litotómica sobre el flanco.

Ventajas: disminuye la fuerza de la contracción para que el dolor se perciba menos. Es la posición social y familiar más aceptada.

Desventajas: reduce la circulación sanguínea uterina, aumenta el riesgo de una disminución en el ritmo cardíaco fetal, no hay fuerza de gravedad y está fuera del eje con respecto al canal del parto, la cabeza recibe una mayor compresión. La posición aumenta el gasto de energía y estira el perineo de forma anormal, lo que aumenta el riesgo de desgarro.

Parto a cuatro patas.

Arrodillada en una colchoneta o en una cama, inclinada hacia delante con las manos apoyadas en el suelo para soportar el peso de su cuerpo.

Ventajas: esta postura alivia el dolor, de hecho está indicado para el dolor a nivel lumbar, para disminuir la presión que la cabeza del bebé crea a nivel sacro, en caso de hemorroides. Facilita la rotación en caso de una presentación sacra del occipucio fetal que generalmente hace que el parto sea más largo y más difícil. La mujer en esta posición puede balancearse con la pelvis. La madre en esta posición podrá aislarse con más facilidad y mantenerse concentrada en sí misma.

Desventajas: es agotador. Para remediarlo, puedes colocar algunos cojines debajo de tu pecho para poder apoyarte y descansar en esta posición. No es adecuada con anestesia epidural pues la piernas también estarían dormidas, ni tampoco en caso de que la mamá sufra dolor en las articulaciones.

En esta posición, al nacer, el niño se encontrará detrás de la madre. La mujer, ayudada por la comadrona u obstetra, podrá recostarse sobre el flanco para poder tomar al bebé ella misma, o también puede pasársele el recién nacido suavemente entre sus piernas.

Posición de cuclillas

Ventajas: facilita la relajación de los músculos del perineo y el estómago, especialmente si en momentos de reposo la madre puede apoyarse en su compañero, el obstetra o la pared. Para el niño, la ventaja es tener como ayuda la fuerza de la gravedad y los espacios de la pelvis que van aumentando a medida que desciende su cabecita encajada. En esta posición la madre siente más la sensación de empujar.

Desventajas: durante la pausa esta posición debe alternarse con otra. O te vuelves a poner de pie o te pones a 4 patas. La limitación es obvia en madres con dolor en las articulaciones o que han requerido analgesia epidural ya que tienen menos sensibilidad en las piernas.

En esta posición, en el momento del nacimiento, el niño se encuentra frente a la madre y es muy fácil para ella tomarlo y llevárselo al regazo.

La posición de parto genupectoral

La madre está a gatas pero con el pecho más bajo que las nalgas, apoyada en los antebrazos o incluso con la cabeza sobre cojines cómodos.

Ventajas: alivia un dolor lumbar muy fuerte y un deseo prematuro de empujar, ya que es una posición antigravedad. Por otro lado, por esta razón, no es indicada en la fase de expulsión. Ayuda a la cabeza del bebé a inclinarse en su salida. En esta posición la espalda de la madre queda libre, por lo que permite a la pareja, acompañante o partera aplicar algún masaje relajante, en la medida de lo posible.

Esta posición es excelente cuando sufres de hemorroides.

Desventajas: por desgracia, esta posición no se recomienda para quienes padecen dolor en las articulaciones.

Posición asimétrica de parto.

Ventajas: son todas aquellas posiciones en las que las dos piernas están en dos alturas diferentes (la madre está de pie con una pierna en el suelo y la otra doblada, con el pie apoyado en una silla, por ejemplo) son posiciones que pueden mantenerse durante mucho tiempo sin cansarse y eso hace que sea más fácil para el niño encajar su cabecita y ocupar el espacio adecuado en la pelvis de su madre.

Recuerda que cuando una madre se coloca espontáneamente en una posición asimétrica, significa que ha sido guiada hasta la misma por las presiones que el bebé viene ejerciendo con su cabeza, a medida que va encontrando obstáculos en su camino al nacimiento.

Desventaja: ninguna.

Durante el parto la mujer debe sentirse libre para moverse, para elegir la posición que más le apetezca; hay que tener y mostrar una actitud abierta cuando, junto con la comadrona, busque una posición adecuada para ese momento o esa fase del parto.

 

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