Parto

Dar a luz sin desgarros

El temor a desgarrarse durante el parto es uno de los mayores miedos que sufren las mujeres, junto con el de no conseguir gestionar el dolor de las contracciones.

Información y relajación ayudan a prevenir desgarros

Lo que siempre debemos decir a las mujeres que acompañamos durante el trabajo de parto es que acojan el dolor y escuchen a su propio cuerpo, que sientan su bebé y se dejen ir; porque escucharse, darse tiempo, tener paciencia y no luchar contra el dolor, permite al cuerpo y a los tejidos adaptarse, relajarse y así no desgarrarse, o hacerlo solo donde sea necesario y útil.

Obviamente, si una mujer llega a su parto consciente de tener un perineo, sabiendo como sentirlo, sabiendo percibir si está relajado o no, ya juega con ventaja.

Imagina tu perineo como si fuera una hamaca que sostiene, cierra y recoge toda la parte inferior de la pelvis, incluyendo vagina, uretra y ano. Es un músculo, formado de tres estratos, con capas de fibras voluntarias e involuntarias.

Durante el embarazo, el perineo hace un trabajo enorme porque sostiene el feto, el útero que crece y las modificaciones que suceden hasta el final del nacimiento. En esta fase está tonificado, firme, mientras que durante el trabajo de parto y el parto mismo, se ablanda, se relaja y ayuda la cabeza del bebé a encontrar su camino correcto.

La episiotomía

Se suele pensar, por desconocimiento, que aquel famoso “cortecito” se hace para ayudar, para facilitar y agilizar el parto, pero la verdad y el resultado del mismo, son otros.

Practicar un corte de prevención (episiotomía) contra un desgarro crea muchos más daños que un desgarro espontáneo, que surge como resultado de una dilatación progresiva y acompañada por un trabajo de dilatación. La razón básicamente es que el corte se hace en un punto concreto y elegido, mientras que el desgarro, si es necesario, surge donde resulta útil.

¿Qué puedo hacer yo?

Si practicas masajes en tu perineo, cambias a menudo de posición durante el trabajo de parto atendiendo las necesidades de tu cuerpo, y durante los pujos usas la voz o la respiración para acompañar, en lugar de empujar como cuando vas de vientre, tienes buenas probabilidades de no sufrir desgarros ni leves. El riesgo de desgarro aumenta en cambio en caso de estar en posición vertical, con el uso de oxitocina y después de practicar un desgarro de membranas.

Leer más sobre: Cómo preparar el perineo durante el embarazo

¿Qué puede hacer la comadrona?

Puede crear un ambiente íntimo, luz difusa, limitar al máximo los tactos vaginales. Puede evitar masajearte el perineo a menos que tú lo requieras explícitamente porque el masaje en ese momento te alivia.

¿Qué puede hacer mi pareja?

Puede saber cuáles son tus deseos y necesidades para tu trabajo de parto. Puede ser un intermediario de comunicación entre tú y la comadrona, defendiendo tus deseos para este proceso. Puede practicarte los masajes que le pidas, para aliviarte los dolores del parto.

Durante tu parto, intenta imaginar una flor que se abre y en el centro acoge y rodea suavemente la cabecita de tu bebé que se apoya lentamente. Sentirás una sensación de  escozor y de apertura y eso es lo que permitirá a tu bebé nacer.

El día en que comuniques al hospital que has escogido sus instalaciones para dar a luz, recuerda entregar tu plan de parto; si no se diera tal circunstancia, coméntalo con tu pareja, que podrá defender tus intereses en cualquier comento, y también con tu comadrona.

El plan de parto

Se trata de un documento donde deberás expresar todos tus deseos para tu trabajo de parto. Deberás decir cosas como:

  • Que deseas que se respeten tus tiempos fisiológicos durante el parto
  • Que quieres cambiar y asumir nuevas posiciones según sientas que necesitas
  • Que deseas poder empujar o gritar cuando y como te resulte necesario
  • Que no te sea practicada una episiotomía si no se requiere por evidentes motivos médicos.

Puedes solicitar que no te sea limpiado el perineo con aceite sino con una compresa caliente o con agua caliente.

Recuperarse de un desgarro espontáneo

Si se respeta todo esto pero sucede un desgarro espontáneo, podría ser necesario practicar algún punto de sutura. Los puntos post parto natural son bastante molestos y es bueno saber qué hacer para mantenerlos limpios y favorecer una curación rápida. Lo positivo es que suelen utilizarse puntos que se reabsorben espontáneamente.

En las horas sucesivas al parto, puedes encontrar alivio aplicando compresas mojadas en camomila y puestas en el frigorífico

También puedes usar cataplasmas con arcilla ventilada, o bien puedes utilizar un botellín de agua con 40 gotas de tintura madre de caléndula, para echarla sobre el perineo mientras orinas.

Sécate bien con papel higiénico o una toalla limpia y aplica una compresa de algodón.

Los puntos pueden ser molestos también durante la defecación así que es importantísimo que no sufras estreñimiento. Bebe mucho, come fruta, verdura fresca y fibra.

Feliz parto!