Embarazo

Embarazo: ¿qué aditivos alimentarios deben evitarse?

Ya durante el embarazo aprendemos a comprobar las etiquetas para conocer los ingredientes de los productos y qué aditivos alimentarios deben evitarse durante los nueve meses de gestación, pero también más adelante en la dieta del niño.

Si preparas tus propios alimentos a partir de materias primas, ya sabes lo que estás utilizando para prepararlos y vas sobre seguro. Pero no siempre se tiene tiempo (o ganas) de hacerlo todo en casa y, si se compran productos envasados, hay que tener cuidado con los aditivos, que se indican con un número precedido de la letra E.

Aditivos alimentarios que deben evitarse

Aspartamo (E951): es uno de los edulcorantes más comunes que se encuentran en los refrescos carbonatados y en los dulces envasados. En los roedores se ha relacionado con defectos de nacimiento y se sospecha que puede causar daños cerebrales en el feto, ya que puede atravesar la placenta.

Sacarina (E954): también es un edulcorante muy común Los estudios demuestran que provoca daños en el ADN y anomalías congénitas en los animales.

Sulfito de sodio (E211): Conservante que se encuentra en productos de panadería como pasteles, paletas y refrescos. Algunos estudios la han relacionado con anomalías fetales.

Glutamato monosódico (E621): es un potenciador del sabor que se añade para aromatizar los alimentos. Compruebe que no está presente en los alimentos que compra porque se ha demostrado que causa daños en el ADN y anomalías en los animales.

Dióxido de azufre (E220): Este conservante se utiliza en los productos derivados de la patata, pero también puede estar presente en los frutos secos o las bebidas no alcohólicas.

Se ha asociado a anomalías fetales y daños en el ADN en animales.

Quinolina (E104) y amarillo ocaso (E110): Estos colorantes artificiales se han relacionado con daños en el ADN de los animales. Es habitual encontrarlos en helados, postres dulces y bebidas.