Embarazo

¿Cuándo realizar la prueba de embarazo?

Para obtener un resultado fiable, las pruebas de embarazo comunes deben realizarse después del primer día de retraso, si la mujer tiene un ciclo regular. Sin embargo, también hay pruebas más sensibles en el mercado, que pueden detectar el embarazo hasta 5 días antes de la presunta llegada del periodo.

La prueba de embarazo es un método muy fiable para saber si estás embarazada. Sin embargo, para obtener resultados fiables, es importante llevarla a cabo correctamente. Veamos cómo.

Si ha tenido relaciones sexuales sin protección

Si has tenido relaciones sexuales sin protección y no estás segura de haberte quedado embarazada, la mejor manera de comprobarlo es mediante una prueba de embarazo.

Sin embargo, tenga cuidado: la prueba no funciona si se realiza el día del coito o en los primeros días posteriores.

Para obtener un resultado fiable, debe esperar a que se acerque su periodo. De lo contrario, se corre el riesgo de que la prueba no detecte un embarazo aunque esté embarazada, porque se ha tomado demasiado pronto.

En el caso de las pruebas normales y si tiene un ciclo regular, la prueba debe realizarse el primer día de retraso de la menstruación. También puede utilizar las pruebas de embarazo tempranas, que empiezan a ser efectivas 5 días antes de la fecha prevista del flujo menstrual.

Mientras tanto, puedes comprobar si estabas en tus días fértiles cuando tenías relaciones sexuales sin protección.

¿Y si tienes un ciclo irregular? El consejo es esperar al menos hasta el primer día de la menstruación y, si el resultado es negativo, repetir la prueba al cabo de 4-10 días, según la duración media de la menstruación).

Si el ciclo se pierde o se retrasa

Si la regla no ha llegado o se ha retrasado, puedes hacerte una prueba de embarazo inmediatamente. Sin embargo, esto no significa necesariamente que esté embarazada: hay varias razones por las que su periodo puede retrasarse. La ausencia de la menstruación (conocida como amenorrea) también puede estar causada por un estrés elevado, cambios de peso, tratamiento médico y otras razones de salud.

Dónde comprar la prueba

Las pruebas de embarazo habituales se pueden comprar en las farmacias o incluso en algunos supermercados, y no requieren receta médica: por tanto, no es necesario acudir al médico de familia o al ginecólogo.

Existen diferentes tipos de test, todos ellos muy fiables, y su coste varía desde los 4 euros en adelante, según el modelo y la cantidad de barritas que contenga el paquete. A la hora de elegir, el consejo es confiar en el farmacéutico, que seguramente podrá sugerir el más adecuado en función de la situación.

Cuándo realizar la prueba de embarazo

Para obtener resultados fiables, las pruebas de embarazo en orina normales deben realizarse después del primer día de retraso de la menstruación, si la mujer tiene un ciclo regular o conoce el momento de la ovulación.

En caso de un ciclo irregular, sería mejor esperar unos días más o repetir la prueba entre 4 y 10 días después, teniendo en cuenta la duración media del ciclo menstrual.

Sin embargo, a menudo la mayoría de las mujeres realizan la prueba antes del presunto retraso, con el riesgo de encontrarse con falsos negativos: esto significa que el embarazo se ha iniciado realmente, pero la prueba aún no es capaz de detectarlo. Otro riesgo es la falta de claridad en los resultados, causada por la presencia de una marca de embarazo.

Pruebas de embarazo tempranas

Las pruebas de embarazo tempranas detectan el embarazo antes que los modelos más tradicionales.

Actualmente existen en el mercado pruebas de orina con una sensibilidad muy alta, que pueden realizarse 4-5 días antes de la fecha prevista de la menstruación. De nuevo, se trata de pruebas caseras, que pueden adquirirse sin receta.

Además, hace unos años se introdujo un nuevo análisis de sangre que no requiere receta médica y que puede realizarse en la comodidad de su hogar. Se denomina «First to Know» y puede realizarse 7-8 días después de la presunta fecundación.

Por último, la prueba más precisa de todas es el análisis de sangre de beta-HCG, que ofrece resultados precisos a partir de los 6-7 días de la presunta concepción. Se realiza mediante una simple muestra de sangre y, por tanto, requiere una prescripción médica.

Pruebas de embarazo alternativas

Algunas mujeres utilizan como prueba alternativa el stick de ovulacion La confirmación de la concepción, sin embargo, sólo puede tener lugar con una prueba de embarazo real.

Cómo funcionan las pruebas de embarazo

Las pruebas detectan la presencia de la hormona beta-HCG en la orina (o en la sangre, según el tipo utilizado), que sólo empieza a ser producida por el precursor de la placenta (el llamado trofoblasto) después de que el embrión se haya implantado en el útero.

Dado que la implantación tarda entre 5 y 8 días y que la hormona tarda unos días más en alcanzar cantidades detectables en la orina, es necesario esperar al menos 10 días después de la fecundación para que la prueba detecte su presencia.

Pero hay más: al principio de la gestación, la cantidad de beta-HCG se duplica cada 2-3 días, lo que permite datar la semana del embarazo (y en consecuencia, con cierta aproximación, el momento de la concepción).

Cómo realizar una prueba de embarazo

Las indicaciones varían de una marca a otra. Por lo tanto, es importante leer detenidamente las instrucciones y advertencias del envase antes de realizar la prueba, para evitar errores de procedimiento que puedan distorsionar los resultados. Además, hay que comprobar siempre la fecha de caducidad.

En general, la prueba se realiza sumergiendo una porción específica del bastón en una muestra de orina durante unos segundos, ya sea recogida en un recipiente limpio o directamente bajo el chorro. Para obtener resultados precisos es mejor utilizar la primera orina de la mañana. También es aconsejable evitar demasiado líquido en las dos horas anteriores, ya que esto puede diluir demasiado la orina y enmascarar así la presencia de la hormona beta-HCG.

Cómo leer el resultado de la prueba

Las pruebas digitales mostrarán «embarazada» y el número de semanas desde la concepción o, en caso contrario, «no embarazada».

 Las pruebas clásicas, en cambio, mostrarán dos líneas de color si el resultado es positivo o sólo una línea si el resultado es negativo.

Advertencia: algunas mujeres pueden notar la aparición de pequeñas perdidas de sangre unos 10-12 días después de la fecundación. Estos ligeros rastros de sangre no son la menstruación, sino una señal de que el embrión se ha implantado. Por lo tanto, el embarazo debe remontarse a la fecha de la última menstruación real.

Cuándo realizar una segunda prueba de embarazo

Si la prueba es negativa pero sigues teniendo dudas, por ejemplo, en el caso de ciclos irregulares o si no has tenido la regla. Si tienes síntomas y sospechas, es aconsejable repetir la prueba al cabo de 4-10 días (si no se produce la menstruación, por supuesto).

A veces, los resultados pueden ser falsos negativos porque la prueba ha caducado, porque ha habido errores de procedimiento o porque la cantidad de beta-HCG es todavía demasiado baja para ser detectable: esto suele ocurrir cuando la prueba se realiza demasiado pronto o porque la concepción se produjo más tarde de lo calculado.

Si, por el contrario, la prueba es positiva, es poco probable que el resultado sea falso. Sin embargo, en 1 de cada 10 concepciones puede ocurrir que el embrión no se implante con éxito en el útero. En este caso, una primera prueba de embarazo dará un resultado positivo, mientras que una segunda tomada unos días después dará un resultado negativo: cuando esto ocurre, se denomina embarazo bioquímico.

Estoy embarazada: ¿qué hacer?

Si la prueba confirma que estás embarazada, una nueva vida está empezando en tu interior. Puede que no lo sepas, pero estas primeras semanas de embarazo serán una etapa clave en el desarrollo de tu bebé, así que si no lo estás haciendo ya, empieza a tomar un suplemento de ácido fólico ahora y trata de adoptar un estilo de vida más saludable, evitando el tabaco, el alcohol y las drogas.

Si estás tomando medicamentos, informa inmediatamente a tu médico: algunos fármacos son potencialmente perjudiciales para el feto y, por tanto, deben sustituirse o tomarse en dosis diferentes.

Por último, concierta una primera visita con tu ginecólogo o matrona. En esta cita se le harán las primeras pruebas importantes para evaluar la evolución de su embarazo y la salud de su bebé. Sin embargo, ten cuidado: no es seguro que puedas ver el embrión en la ecografía durante esta visita, ya que puede ser demasiado pronto.